Chalet As Pontes

¡De un sueño a una realidad! Esto fue lo que oí cuando enseñé por primera vez este trabajo.
Lo importante era elegir una atmósfera acogedora. Eso lo conseguimos con la textura tan rica del papel y los tonos de las telas.
Pocas piezas son necesarias para ambientar esta estancia,  ya que  también dispone de un vestidor y baño. Tan sólo un cabecero con forma sinuosas y flanqueándolo dos auxiliares.
Para reforzar la atmósfera romántica vestimos el ventanal con un estor paqueto de lino con unas finas listas y caídas estampadas consiguiendo así un extra de elegancia.
Por último... pequeños detalles que dan vida al cuarto.