Vivienda cerca de Ferrol

HABITACIONES PARA CRECER FELICES.

Afrancesada  y muy delicada.

 Los tonos pastel sugieren luz,  naturalidad…por eso se utilizan tanto en las habitaciones infantiles. Las paredes ofrecen un sinfín de recursos decorativos que van desde un papel pintado hasta la posibilidad de decorar con objetos decorativos como siluetas de animales, en este caso utilizamos una cabeza de burro, que nos resulta de lo más dulce.

Esta estancia está dedicada a las princesas de la casa, la abuela quería que estuvieran en la misma habitación, pero dejando un espacio entre ambas, por eso optamos por una distribución en paralelo. Rayas verticales para dar sensación de altura en malva y lila haciendo de este espacio de lo más femenino.


Los niños no quieren ser príncipes. A los niños le gusta jugar, pero no con muñecas, sino con mil cachivaches que luego corren por toda la habitación. Cuadros, objetos o colores deben reflejar sus aficiones.

El papel sigue triunfando en cuartos infantiles. Los tonos grises son discretos y masculinos clave de esta decoración. El suelo lo cubre una generosa alfombra de sisal sintética, resistente y cálida que soportará el trote de los más pequeños.